Casa Mundo

En un municipio cercano a Santiago de Compostela, Casa Mundo nace de la tensión entre memoria y posibilidad. La vivienda original, castigada por la lluvia atlántica y el paso del tiempo, había llegado a un punto de deterioro difícilmente reversible. Sus muros de piedra, antaño robustos, apenas podían sostener ya el relato de lo que fueron. El deseo inicial de conservarla intacta chocó con la realidad técnica y económica. Pero lejos de entenderlo como una pérdida, BEIRA Arquitectura asumió la oportunidad de reinterpretar su esencia desde una mirada contemporánea.

Casa Mundo no replica el pasado, lo traduce. Y es en esa traducción donde encuentra su identidad.

La lógica de las tres naves

La intervención nace de una decisión clara: mantener la tipología original de tres naves como estructura conceptual del proyecto. Esa organización histórica se conserva no tanto como gesto formal, sino como sistema espacial. La nave central, a doble altura, se convierte en el corazón de la vivienda. Es un gran espacio que articula el programa interior y se prolonga hacia el jardín, diluyendo los límites entre dentro y fuera.

Este espacio central no sólo distribuye, también conecta. La casa respira a través de él, recuperando esa condición de arquitectura abierta al paisaje que caracterizaba a muchas de las construcciones tradicionales gallegas.

Del muro de piedra al hormigón visto

Si la piedra fue en su día estructura, cerramiento y división, hoy ese papel lo asume el hormigón. Los vestigios de los antiguos muros se reconstruyen mediante una estructura apantallada y un muro de bloque de hormigón visto, recuperando la idea de material multifunción. No se trata de imitar la materialidad perdida, sino de trasladar su lógica constructiva al presente.

En el exterior, la volumetría expresa con claridad las tres naves a través de cubiertas repetidas, un gesto que refuerza la lectura tipológica del conjunto. Los recercados de madera evocan los antiguos marcos de piedra desaparecidos, introduciendo una capa de memoria reinterpretada.

Habitar la memoria sin nostalgia

Casa Mundo demuestra que rehabilitar no siempre significa conservar físicamente, sino entender profundamente lo que se conserva. La casa original ya no está, pero su lógica sigue viva. Y es precisamente en esa continuidad invisible donde el proyecto encuentra su fuerza.


· Arquitectura: BEIRA Arquitectura
· Fotografía: Luis Díaz Díaz
· Ubicación: Santiago de Compostela, A Coruña
· Año: 2025



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